Cómo medir la luz en fotografía

Cómo medir la luz en fotografía
25 de marzo de 2021 Comentarios desactivados en Cómo medir la luz en fotografía Escuela on line escribeafer

La fotografía es el arte de escribir con luz por eso debemos tenerla en cuenta para lograr los resultados deseados. Ahora que conocemos los principales parámetros que influyen en la fotografía, vamos a aprender cómo utilizarlos convenientemente para medir la luz y captar la fotografía.

¿Qué entendemos por exposición?

Llamamos exposición a la cantidad total de luz que incide sobre el sensor. Ésta se consigue con una relación entre los tres factores que conforman el denominado triángulo de exposicióntiempo, apertura del diafragma e ISO

En este gráfico vemos los tres parámetros que influyen en la exposición y de qué manera afectan a la imagen.

La exposición correcta se consigue cuando el sensor –o la película fotográfica– recibe la cantidad adecuada de luz. Si llega más luz de la debida obtendremos una fotografía sobre expuesta –muy luminosa–y si le llega menos nuestra fotografía quedará sub expuesta –muy oscura–. 

Exposición correcta

Con una exposición correcta –EV0– tenemos detalle en las zona de sombras y en las de luz y el mayor rango dinámico posible.

Sobre exposición

Si sobre exponemos un paso –EV+1– se pierde detalle en las luces y, en consecuencia, se reduce el rango dinámico de la imagen.

Sub exposición

Si reducimos la exposición un paso –EV-1– se pierde detalle en las sombras y también se reduce el rango dinámico de la imagen.

A priori, cualquier relación entre diafragma y tiempo que consiga captar la luminosidad existente resulta válida porque el sensor recibirá la misma cantidad de luz; obtendremos, no obstante, resultados muy diferentes según hemos visto en los capítulos anteriores

Si observamos el gráfico de la derecha, comprobamos cómo siempre llegará al sensor la misma cantidad de luz si variamos un parámetro al tiempo que otro. Es decir, si cerramos diafragma y, por tanto, entra menos luz, tendremos más tiempo el obturador abierto para compensar.

En más ocasiones de las deseables la luz disponible nos condicionará los parámetros a utilizar sin que podamos decidir lo que más nos interese: es posible que haya tan poca luz que no tengamos más remedio que emplear un tiempo de exposición prolongado y una apertura grande para que llegue más luz al sensor. O también puede ser que haya tanta luz que debamos cerrar mucho el diafragma y utilizar un tiempo muy breve.

Cuando haya poca luz podemos aumentar el valor de ISO para lograr “apurar” la luz disponible. Raro será el caso inverso, que dispongamos de demasiada luz pero si se llega a dar, podremos acoplar al objetivo filtros de densidad neutra como se verá en el capítulo correspondiente. 

Cómo medir la luz

El valor EV expresa la relación entre tiempo de exposición y apertura de diafragma con la que se conseguirá la exposición correcta para un valor ISO determinado y una luminosidad concreta. Este dato permite simplificar el concepto en un solo numero y trasponerlo a las escalas de los otros aparatos si fuese necesario.

Para calcular este valor necesitamos medir la luz de la escena y lo haremos con el fotómetro –también llamado exposímetro–. Todas las cámaras fotográficas actuales incorporan un fotómetro interno que mide la luz reflejada por el sujeto que queremos fotografiar. 

Al estar integrado en la cámara tiene la ventaja de aportar agilidad durante la toma y la posibilidad de medir la luz en objetos que quedan lejos de nuestro alcance.

Entendemos por luz reflejada la que emiten los sujetos después de que la que procede de la fuente de luz rebote en ellos. Así, aunque a dos sujetos llegue la misma cantidad de luz, un sujeto blanco reflejará más que uno negro.

En un paisaje nevado predomina el blanco sobre otros tonos, por lo que refleja más luz y habrá que tenerlo en cuenta al calcular la exposición. ©FG
Una flor oscura sobre vegetación refleja muy poca luz, por lo que el fotómetro indicará que necesitamos exponer más. ©FG

Por este motivo, el fotómetro toma como referencia un supuesto sujeto gris neutro e indicará que llega al sensor la cantidad de luz correcta cuando considere que este supuesto sujeto gris quedará bien.

En realidad, la mayoría de escenas a las que nos enfrentamos en una situación habitual están compuestas por un amplio abanico de tonalidades que darían como media el gris neutro que busca el exposímetro de la cámara. 

Con frecuencia nos encontraremos escenas que incluyan diversas tonalidades, por lo que el fotómetro ofrecerá una medición correcta. © FG
Entendemos por luz incidente la que recibe el sujeto directamente desde la fuente. Esta luz será siempre la misma con independencia de la tonalidad del sujeto. Para medirla se utiliza un fotómetro externo. Aunque resulta mucho más preciso, no se suele usar de manera habitual en la mayoría de disciplinas fotográficas. Su uso queda restringido, principalmente, a cine, retratos o fotografía de estudio.

Uso del fotómetro

Aunque cada cámara puede mostrar el exposímetro de maneras diferentes, suele representarse por una regleta numerada con valores positivos en un extremo y negativos en el contrario. Además, una aguja indicadora que se sitúa en el número correspondiente según la luz recibida cuando pulsamos el disparador de la cámara hasta la mitad.

Algunas cámaras, en vez de regla, muestran directamente el valor: +1, 0, -1…

Cuando la aguja se sitúa en los valores positivos indica que está entrando demasiada luz a la cámara y, por tanto, la fotografía saldrá sobreexpuesta –clara–. Para evitarlo, deberemos variar los parámetros de la toma hasta lograr que el fotómetro llegue a 0 – reducir el tiempo, cerrar diafragma o bajar ISO–.

Si el valor se desplaza hacia valores negativos, indica que está entrando poca luz y la fotografía nos saldrá subexpuesta –oscura–. Tendremos, por tanto, que aumentar el tiempo de exposición, abrir el diafragma o aumentar el ISO. 

La decisión de trabajar sobre uno o varios de los tres parámetros que influyen en la exposición dependerá de los resultados que queramos conseguir en la foto de acuerdo a lo indicado en el triángulo de exposición que puedes ver en esta misma entrada.

La aguja en valores positivos dice que llega demasiada luz al sensor y la foto quedará sobre expuesta.
En valores negativos, indica que llega poca luz al sensor y la foto quedará sub expuesta.
Cuando la aguja se sitúa en el centro, llega la luz correcta y la foto quedará correctamente expuesta.

Para realizar estas mediciones, el fotómetro incorporado puede utilizar diferentes zonas de lectura que explicaremos en el próximo capítulo.

Exposición correcta

La medición de luz correcta será la que consiga un equilibrio perfecto entre zonas oscuras y claras sin que se lleguen a “quemar” las altas luces, pero manteniendo detalle en las sombras sin que se “empaste” el negro. 

La exposición correcta contiene información en luces y en sombras además de un amplio abanico de grises intermedios. ©FG

Normalmente, el fotómetro incorporado de la cámara realiza este trabajo perfectamente. Sin embargo debido a que, como decíamos antes, siempre busca el gris neutro, en determinadas situaciones la cámara puede equivocarse al interpretar nuestras intenciones. Por ejemplo, cuando hay un gran contraste entre el sujeto y el fondo.

Cuando predominan las zonas luminosas el fotómetro, con la intención de buscar el gris, tiende a oscurecer y si ajustamos el valor a EV 0 obtenemos una foto subexpuesta.

Por lo tanto, ante estas situaciones, para que se vea bien el sujeto contrastado debemos compensar la exposición con valores positivos, como se ve en esta imagen ajustada a EV+1.

Algo parecido sucede en el caso inverso. Con un sujeto luminoso sobre un fondo oscuro, el fotómetro, al buscar el gris, aclara el fondo y quema el sujeto si ajustamos el valor a EV 0.

Por lo tanto, para conseguir que el fondo se vea como es en realidad y que el sujeto claro no se queme, debemos compensar la exposición con valores negativos. En este caso, EV-1.

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