Psicología del color: amarillo y naranja

Psicología del color: amarillo y naranja
1 de julio de 2022 Comentarios desactivados en Psicología del color: amarillo y naranja Escuela on line escribeafer

Ya te hemos explicado en capítulos anteriores de qué manera influyen los colores en nuestra percepción y, por tanto, en nuestras emociones al observarlos. Por ese motivo, cuanto tomamos fotografías en color debemos observar con atención los tonos que aparecen en nuestro encuadre. En este capítulo seguimos hablando de psicología del color con dos cálidos: amarillo y naranja.

Color amarillo

El amarillo es el color del sol, la luz y el oro. Por ese motivo se considera un color violento, intenso y agudo. Simboliza la deidad en muchas culturas.

El color amarillo destaca entre otros. ©FG

Se trata del color más luminoso del círculo cromático, cálido, ardiente y expansivo. Transmite optimismo, alegría, entusiasmo, pasión, fuerza, calor, primavera, inocencia, infancia, juventud.

Si es muy brillante puede indicar peligro o precaución y cuando se suaviza sugiere delicadeza. Un entorno amarillo medio o pálido hace a la gente sentirse cómoda, caliente. Se ha asociado siempre a la intelectualidad y al pensamiento. Hay psicólogos que dicen que ayuda a memorizar datos y por eso se utiliza con frecuencia en centros educativos.

Llama mucho la atención en una composición por lo que se utiliza a menudo para destacar elementos. Pero hay que tener en cuenta que puede fatigar la vista porque estimula demasiado.

El amarillo combina muy bien con el azul y, como cálido que es, se anticipa sobre éste. ©FG

Combina bien con sus cercanos –verdes y anaranjados–, pudiendo obtenerse con ellos buenas paletas composiciones. También combina muy bien con sus análogos y con su complementario, el morado, pero con los de su triada crea a veces un efecto visual demasiado pesado, debiendo estudiarse con cuidado su uso.

Color naranja

Encontramos este color en el fuego del hogar. Vibra como la luz del sol, pero al tiempo tiene el exotismo de las frutas tropicales y el jugo de la naranja.

Podemos jugar con la temperatura de color para acentuar los anaranjados de las puestas de sol. ©FG

Resulta acogedor, cálido, estimulante, positivo y energético. Posee fuerza activa, radiante y expansiva. Al igual que el amarillo, representa alegría, juventud, calor y verano.

Presenta muchos de los atributos positivos del rojo, pero carece de su agresividad, por lo que resulta más apropiado para composiciones que no busquen esa provocación.

Las composiciones con naranja llaman mucho la atención. ©FG

Destaca mucho sobre el entorno que lo rodea, por lo que se puede usar para dar un mayor peso visual a ciertos elementos de una composición. Hay que ser comedido en su uso, ya que puede llamar en exceso la vista del espectador.

Combina bien con su complementario, ofreciendo buenos contrastes, sobre todo cuando uno es claro y el otro oscuro. Por el contrario, con los colores de su triada crea combinaciones demasiado coloridas por lo que se deberán utilizar con sumo cuidado.

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