Ángulo de toma

Ángulo de toma
7 de octubre de 2021 Comentarios desactivados en Ángulo de toma Escuela on line escribeafer

El cambio de posición de la escena en el visor y el desplazamiento de la cámara son las primeras posibilidades que tenemos para controlar y alterar la composición de la imagen. Esto se conoce como «ángulo de toma».

Cuando empezamos a tomar fotografías solemos disparar con la cámara a la altura del ojo. Sin embargo, uno de los trucos más sencillos para mejorar los resultados de manera significativa consiste en cambiar el ángulo de toma o el punto de vista, con lo que se obtienen resultados mucho más sorprendentes.

Un ángulo de toma nadir (completamente desde abajo) ofrece una visión inusual de la conocidísima Torre Eiffel. © FG

Por ello, siempre que sea posible, conviene dar vueltas alrededor del sujeto, subir o bajar la cámara para descubrir el punto de vista más interesante de la escena.

Cuando la foto está tomada desde un punto de vista elevado, se denomina picado. Si bajamos la cámara y apuntamos hacia arriba, se denomina contrapicado. Desde ambos puntos de vista, o incluso con la cámara a ras de suelo, vamos a conseguir imágenes diferentes a las que el ojo está acostumbrado y, por tanto, más sorprendentes e impactantes.
En cualquier caso, antes de disparar conviene pararse unos segundos para pensar y decidir qué ángulo mejorará nuestra imagen final.

Un ángulo de toma cenital nos ofrece una visión diferente de una escena cotidiana. © FG

Párate a pensar

En las dos fotos de la niña puede verse un ejemplo de cómo cambiando el ángulo de toma se resolvió una mala captura. En la primera fotografía no pensé la escena; al ver a la niña jugando, disparé sin más. Como resultado, no sólo la niña aparece movida, sino que se confunde con todos los elementos que aparecen por detrás: los árboles, la valla, la propia cama elástica… Hay tantos elementos que ninguno llama la atención.

En la siguiente fotografía, tomada unos segundos después, se estudió la composición y se cambió el punto de vista. Me tumbé en el suelo para eliminar todo lo innecesario y que la niña resaltase sobre el cielo que, además, combina a la perfección con los colores de su ropa, dando mayor armonía al conjunto.

En definitiva, se trata de visualizar la escena desde diferentes ángulos para concentrar la atención en el sujeto principal. Te puedes acercar para eliminar el fondo o bien alejarte para incluir el entorno en el encuadre si es que este amplía la información del tema principal. Es decir, hay que elegir entre eliminar un fondo perturbador o añadir un entorno interesante.

Las posibilidades creativas son infinitas. A veces la rapidez que nos imponemos en la toma resulta un impedimento para la tarea más importante: estudiar la imagen previamente para calcular los resultados que logren reforzar en vez de distraer y para que sean los deseados y no casuales.

En general, conviene huir de la obviedad para buscar fotografías sorprendentes y que acentúen lo que nos llamó la atención quitando importancia a lo accesorio mediante su ubicación o eliminación en el encuadre.

Etiquetas