Mi primera cámara
Mi primera cámara
El mercado fotográfico ha cambiado mucho desde que escribimos nuestro anterior artículo para ayudarte a elegir tu primera cámara. Todo lo que dijimos allí sigue teniendo validez porque ya tuvimos cuidado de no citar marcas o modelos concretos, pero algunas premisas sí que han cambiado. Además, seguimos pensando que las fotos las hacen las personas, no las cámaras. Por eso, cualquier cámara sirve. Pero no has venido hasta aquí para que te digamos que te compres cualquier cámara. Por eso, intentaremos ayudarte.
(Hemos creado un podcast de manera automática, con voces generadas, pero basado en el contenido de este artículo. O sea, todo el contenido es de elaboración propia)
Presupuesto
Siempre, cuando quieres comprar cualquier cosa, el presupuesto delimita donde y qué buscar. Da igual que se trata de pantalones, cámaras fotográficas o cámaras frigoríficas. Debes empezar fijando una cantidad y buscar en esa franja. Aunque, ya sabemos, que los presupuestos siempre empiezan en una cifra y terminan algo más arriba porque… ya que…

En otra entrega publicada en 2020 fijábamos un umbral de 850 €. Todavía hoy se pueden encontrar equipos adecuados para iniciarse por debajo de esa cantidad. Sin embargo, será más fácil si establecemos el límite un poquito más arriba; por ejemplo, 1.000 €.
No te desilusiones si tienes menos presupuesto. En el mercado de segunda mano puedes encontrar magníficas opciones. Más aún si tenemos en cuenta que cada vez más personas se deshacen de sus equipos réflex para pasarse al sistema sin espejo.
Aunque no se actualizan desde hace tiempo, las cámaras réflex siguen ofreciendo un rendimiento excelente, tanto para profesionales como para quien comienza a aprender. Por eso, una réflex de segunda mano puede resultar una opción excelente para empezar.
Ten en cuenta también que, además del cuerpo de la cámara necesitarás otros complementos esenciales como tarjeta de memoria, batería extra y bolso o mochila para proteger el equipo.
• No pienses sólo en el cuerpo: No siempre la cámara más cara es la mejor; muchas cámaras profesionales tienen funciones avanzadas que pueden exceder las necesidades de quien empieza.
• Enfócate en el valor: Es mejor buscar una cámara para principiantes con buena calidad de imagen y controles intuitivos.

Uso
Del mismo modo que no comprarías un descapotable para subir al monte ni un todo terreno para pasear por el bulevar, el tipo de fotos que tienes previsto realizar debería determinar el tipo de cámara fotográfica. Sucede, sin embargo, que cuando comenzamos, rara vez sabemos qué nos gusta o a qué nos dedicaremos. Por eso, solemos pensar en una cámara que «valga para todo».
Teniendo eso en cuenta, nos atrevemos a reducir las opciones a las cámaras de sistema. Es decir, cámaras con objetivos intercambiables y posibilidad de crecer. En definitiva: cámaras réflex o cámaras sin espejo.
Los principales fabricantes mundiales de cámaras réflex –Canon y Nikon– lanzaron en 2020 sus últimos modelos de este sistema (curiosamente, modelos tope de gama). Sólo Pentax se resiste a abandonarlo. Aun así, el último modelo réflex de Pentax apareció en 2022. Esto nos indica hacia donde va el mercado.

Debemos recordar que una cámara fotográfica actual es un producto electrónico de consumo. Sí, más o menos como un televisor o un ordenador. Sabemos también que cualquier aparato electrónico que compremos hoy estará caduco al poco tiempo. Por eso –para nuestro pesar– cualquier dispositivo aparecido en el mercado hace cinco años puede considerarse antiguo.
Ojo, eso no implica que deje de funcionar o que no sirva para el fin que fue creado. Pero habrán aparecido unos cuantos modelos después con una buena cantidad de novedades que pueden hacernos la vida más fácil. Esta afirmación puede servir para un coche, una nevera… o, claro, una cámara de fotos.
Por ese motivo, hay que tener en cuenta que, si buscamos un equipo actual que incorpore la tecnología más reciente, deberíamos centrarnos exclusivamente en cámaras sin espejo. Aquí volvemos a topar con la primera premisa: el presupuesto. Por eso queremos insistir en que, aunque veteranas, las cámaras réflex siguen ofreciendo un fantástico servicio y abaratan la compra.
Marcas
Podríamos repetir entero la primera frase del párrafo anterior: todas las cámaras son buenas. Al menos, todas son lo suficientemente buenas. En términos generales, no nos atrevemos a afirmar que tal marca mejore rotundamente a otra; al menos, no a igualdad de precio. Puede suceder que en determinado segmento, el modelo de la marca X supere al modelo equivalente de la marca Y. Pero, tal vez, en otro segmento se inviertan los papeles.

Hay mucho fanatismo en torno a las marcas. Defensores y detractores de cada una se empeñan en decir que la suya es, sin duda, la mejor mientras que la otra no le llega ni a la suela de los zapatos. Pero para llegar hasta esas afirmaciones influyen muchos factores: el gusto personal, la costumbre, lo que hemos oído… y el hecho de que las marcas nos obligan a casarnos con ellas.
Cambiar de marca resulta complicado porque, casi siempre, la compra de una cámara va asociada a la compra de objetivos, flashes, etc que sólo se pueden usar con esa marca. Cambiar de marca implica, por tanto, un gasto importante que no estamos dispuestos a asumir. Resulta más sencillo defender que nuestra marca es la mejor.
Si todavía no has entrado en esa dinámica, intenta fiarte de tu instinto y no de opiniones heredadas. Pero, es importante comparar entre iguales. Ten en cuenta que algunas marcas ofrecen modelos de acceso a precios muy asequibles. Para lograr bajar el precio han quitado prestaciones –aunque no calidad–. No puedes valorar estos modelos igual que otros más caros. De la misma manera que no puedes comparar un tope de gama con una gama media.
Si piensas en crecer, valora los objetivos disponibles para el modelo que tienes previsto y estudia el ecosistema de la marca; es decir, si ofrece una amplia gama de accesorios y si otros fabricantes ofrecen complementos compatibles con tu equipo: objetivos, flashes, etc.
Y recuerda que los objetivos importan tanto, o más, que el cuerpo de la cámara. Determinan la nitidez, el desenfoque del fondo (bokeh) y la versatilidad.

Gama
Para ayudarte con este galimatías conviene que estudies la oferta de cada marca con su correspondiente escala.
Casi todos los fabricantes de cámaras ofrecen, al menos, tres gamas de producto, que se denominan comúnmente como: aficionado (iniciación), entusiasta (avanzado), y profesional. Las diferencias entre ellas se centran en las prestaciones que facilitan el trabajo. Incluso los modelos de gama baja ofrecen una calidad de imagen suficiente para todos los usos, también para fines profesionales.
La forma más común de diferenciar las gamas es a través del uso de dígitos en el nombre del modelo. La distinción más común se basa en la cantidad de números que tiene el modelo.

Sin embargo, hay una importante inconsistencia en la numeración entre marcas porque no todas las marcas leen los números de la misma manera:
• Canon y OM System –antes Olympus–: Nombran con el número más bajo a su tope de gama (ej. R1 o OM-1). Una cámara con un número más alto (como la EOS R100) representa la gama de acceso.
• Nikon: Históricamente, le ha puesto el número más alto a su tope de gama (ej. Z9), mientras que los modelos de iniciación llevan más dígitos (D3500).
Cuando una marca renueva un modelo, lo hace de dos maneras:
1. Sufijos: Añade el sufijo Mark II, Mark III, etcétera, al nombre (ej. OM-1 Mark II o Sony ZV-1 Mark II).
2. Cambio de Dígitos: Marcas como Fujifilm cambian el número principal para indicar una versión más actual. Por ejemplo, el modelo antiguo era la X-T4 y la versión más actual es la X-T5.
Además de la numeración correspondiente a la gama, todas las cámaras llevan una letra que la identifica dentro de una montura –tipo de objetivo que lleva– :
- Canon utiliza la montura RF para sus cámaras sin espejo, EF para sus cámaras réflex de 35mm y EF-S para sus réflex APS-C.
- Nikon utiliza la montura Z para sus cámaras sin espejo y F para sus réflex.
- Sony utiliza la montura E para sus cámaras sin espejo y A para sus réflex.
- Fujifilm utiliza la montura X.
En definitiva, cada marca usa su propio criterio para denominar sus equipos y no queda más remedio que dedicar un tiempo a estudiar la gama de cada fabricante para saber por dónde tenemos que buscar.
¿Gama baja?
Nos atrevemos a decir que hoy todas las cámaras son buenas. Así de tajantes y sin miedo. ¿A qué nos referimos con «buenas»? Que todas son capaces de ofrecer una calidad de imagen suficiente para cualquier uso, no sólo aficionado, sino incluso profesional.
Entonces… ¿En qué se diferencian la cámara más barata del mercado, que puede costar nueva en torno a 300 € y la cámara más cara, que ronda los 18.000 €? Imagina… la lista llenaría este artículo, pero ambas hacen fotos… no es una broma.

Piensa que tú vives de transportar, por ejemplo. Y, ocasionalmente, en casa, tienes que realizar pequeñas tareas de bricolage. Lógicamente tendrás un buen vehículo, pero un taladro sencillo. No tendría mucho sentido –salvo que te sobrara el dinero– invertir en el mejor percutor del almacén si sólo lo vas a usar un domingo al mes. Sin embargo, un montador, que tiene que hacer cien agujeros al día, buscará las máximas prestaciones en ese aparato. Pero… ¡ambos hacen agujeros!
Con las cámaras sucede exactamente lo mismo. A medida que vamos escalando en gama encontramos prestaciones que nos hacen la vida más fácil que, si nos dedicamos a ello, agradeceremos.
Pero a la hora de comprar, la duda sigue surgiendo: ¿Me vale la gama baja o merece la pena invertir en un modelo un poquito superior? Teóricamente la respuesta es sencilla: repasa la ficha técnica y compara las diferencias entre el modelo básico y el inmediatamente superior. Después decide si las aportaciones del modelo más caro te resultaran útiles.
Te daremos otra respuesta más sencilla aún y muy breve: Sí, probablemente merezca la pena el esfuerzo.
Para entender porqué debes saber qué se sacrifica en la gama de acceso y qué se gana al subir al escalón inmediatamente superior.
Gama Baja: Suficiente para Aprender
Si sólo quieres aprender los fundamentos de la fotografía una cámara de gama baja, o incluso una Réflex (DSLR) de segunda mano, te servirá perfectamente. Tan sólo debes saber que en estos modelos se reducen prestaciones para mantener el precio bajo. La cámara se siente antigua en su manejo, pero los resultados no se sacrifican.
- Ergonomía y Controles: Menos diales, lo que obliga a depender más del menú, ralentizando el manejo.
- Pantalla: Las cámaras básicas suelen incorporar pantallas fijas y no táctiles.
- Video Limitado: El video 4K puede tener un gran recorte o una menor calidad
- Ráfaga lenta. Los disparos por ráfaga se reducen en los modelos de acceso.
- Tecnología Obsoleta: Si eliges una DSLR de gama baja, estás invirtiendo en una tecnología que ya no se está desarrollando.
Gama media: Inversión que acelera el aprendizaje
Subir un escalón al rango de las cámaras «entusiastas» no mejora la calidad del sensor base, sino las prestaciones que hacen la vida más fácil. Si tienes la posibilidad de invertir un poco más, te llevas herramientas modernas que te acompañarán durante más tiempo.
Piensa en los Objetivos
Si tienes problemas de presupuesto, no siempre conviene gastarlo todo en el cuerpo.
- El objetivo importa tanto como el cuerpo: Determina la nitidez, el desenfoque del fondo (bokeh) y la versatilidad de uso.
- Un buen objetivo en una cámara básica puede dar mejores resultados que un objetivo malo en una cámara cara.
Y ahora… ¿cuál elijo?

Es una excelente pregunta, ya que tanto las cámaras mirrorless (sin espejo) como las réflex (DSLR) ofrecen opciones asequibles para el principiante. Para simplificar tu búsqueda, hemos seleccionado los modelos que puedes encontrar por debajo de 1.000 € tanto en el sistema réflex como en el sistema sin espejo.
Ten en cuenta que los precios pueden variar dependiendo del distribuidor y que para elaborar esta tabla hemos tenido en cuenta los precios oficiales con impuestos incluidos en tiendas españolas. En cualquier caso, los precios son aproximados.
Cámaras sin espejo (Mirrorless) más baratas
Los modelos sin espejo son la tecnología actual en la que se centran los fabricantes. Los siguientes modelos representan la gama de acceso (APS-C) más económica

La Canon EOS R100 se sitúa en la categoría de «Puerta de Entrada» y ofrece máxima calidad por menos de 600€. Ningún pero en cuanto a calidad de imagen, aunque tiene limitaciones como una ráfaga lenta y una pantalla fija y no táctil. Por su parte, la Sony Alpha a6400 supone una opción de rendimiento probado con autoenfoque muy poderoso, aunque su precio sube un poco (el cuerpo solo puede encontrarse por unos 800 €).
Cámaras réflex (DSLR) más baratas
A pesar de que hace tiempo que ninguna marca presenta novedades en este segmento, las cámaras réflex siguen siendo una opción viable y muy atractiva para principiantes con presupuestos ajustados, ya que ofrecen un fantástico servicio y abaratan la compra.

Casi siempre que se habla de cámaras réflex digitales se piensa sólo en Canon o Nikon, pero no hay que olvidar a Pentax que con precios similares ofrece unas prestaciones superiores en muchos casos.
Ten en cuenta que aquí no están todos los modelos que puedes encontrar en el mercado. Seguro que muchos distribuidores conservan stock de cámaras que, aunque hayan dejado de fabricarse, pueden ofrecerte un rendimiento suficiente para iniciarte en la fotografía.
En cualquier caso, es importante que disfrutes de la compra y leas el manual de instrucciones de tu cámara para sacarle el máximo rendimiento. Seguro que, aunque se encuentre en el segmento de acceso, te dará muchas satisfacciones.
