Fotógrafo tomando fotos

Llega el momento de pedir regalo a los Reyes Magos, quieres aprender fotografía y no has podido reunir todo el dinero que te gustaría ¿Qué cámara comprar por menos de 850 €? Si ese es tu caso, te ofrecemos una guía que te podrá ayudar a elegir el modelo que más te conviene.

El escaparate está lleno de opciones, aunque, cuando te estás iniciando todo supone una incógnita. Quieres una cámara fotográfica para empezar la afición, pero que te siga sirviendo a medida que vas avanzando.

Presupuesto

La primera duda, y fundamental, el presupuesto. Aunque se pueden encontrar cámaras por debajo de los 400 €, las consideramos demasiado básicas. Si bien te van a servir para aprender, pronto se te quedarán cortas. Por ese motivo hemos preferido no incluirlas en este listado.

Por arriba también resulta difícil fijar un límite porque esto implica dejar fuera algunos modelos. De hecho, nos fijamos inicialmente una cifra que decidimos ampliar ligeramente para poder incluir algunas cámaras que nos parecían interesantes.

Para elaborar este listado hemos tenido en cuenta precios oficiales ofrecidos por el fabricante para el territorio nacional con impuestos incluidos. Así, sólo hemos valorado cámaras que se encuentran disponibles en los catálogos de cada marca en la fecha de publicación de este artículo.

Es posible que buscando en las diferentes tiendas tanto físicas como electrónicas encuentres modelos descatalogados, ofertas procedentes de mercados que no incluyen impuestos o precios especiales por outlet. Valora cada caso. Quizá merezcan la pena, pero hemos preferido no incluirlas aquí por la eventualidad de esas circunstancias.

Hay equipos antiguos que siguen mereciendo la pena, bien porque ya resultaban muy interesantes en su momento, bien porque las actualizaciones que han recibido no afectarán a tus pretensiones.

Respecto a la compra en mercados extranjeros, ten en cuenta que, por regla general, carecen de la garantía del fabricante y no pagan impuestos, motivo por el que abaratan precios. Valora también la fiabilidad de la tienda en que compras.

Puesto que estamos hablando de tu primera cámara, hemos supuesto que careces de objetivo, por ello en todos los casos hablamos de los precios del kit básico que suele incluir un objetivo con un rango aproximado de 18 a 55 mm y una apertura máxima de diafragma de f/3,5 – 5,6. Es decir, el clásico kit de iniciación.

Réflex o sin espejo

Aquí encontramos la primera duda. Hasta hace poco parecía claro que una cámara de fotos con una calidad mínima debía ser réflex. Esto es, con sistema de espejo para visión directa de la imagen a través del visor. La tecnología, no obstante, ha avanzado tanto en los últimos años que las cámaras sin espejo o de visor electrónico proliferan y adelantan a sus predecesoras.

Por este motivo, el mercado de cámaras fotográficas réflex se encuentra estancado y en vías de retroceso. Aun así, los principales fabricantes de este tipo de cámaras –Canon y Nikon– se resisten a abandonar la producción de sus modelos más exitosos.

Réflex básicas

La primera batalla se libra en el escalafón más bajo, entre la Canon EOS 2000D y la Nikon D3500. Por un precio en torno a los 450 €, ambas ofrecen la misma resolución de 24 Mpx sobre un sensor APS-C y características muy similares. Nikon gana la batalla en número de puntos de enfoque y en velocidad de ráfaga. Canon, ofrece conectividad Wi-Fi y NFC mientras que Nikon sólo bluetooth.

Nikon D3500
Nikon D3500. ©Nikon

Avanzando un paso, de precio y calidad encontramos dos interesantes opciones en el catálogo de Canon, la EOS 250D y la EOS 800D. Ambas con un precio muy parecido en torno a los 650 € y cuya principal diferencia radica en el tamaño. Si bien la 250 puede parecer una cámara menor, su lista de especificaciones sorprende muy favorablemente.

Las dos tienen pantalla abatible, conectividad Wi-Fi y Bluetooth, 24 Mpx de resolución y la tecnología de enfoque propia de Canon que tan buenos resultados da, el Dual Pixel CMOS. La 250D lleva el potente procesador Digic 8 y puede grabar vídeos en 4K. La 800D en cambio, ofrece más puntos de enfoque –45–, la versión anterior del procesador y sólo graba vídeo en Full HD.

Canon EOS 250D
Canon EOS 250D. © Canon

Si en la gama baja Nikon ganaba sin duda, a medida que vamos subiendo presupuesto la cosa no está tan clara, pues tenemos que aumentar doscientos euros para llegar al siguiente nivel donde encontramos la 5600D.

Debemos responder a la pregunta de si merecen la pena esos doscientos euros de más –precio del kit en torno a los 850 €– y la solución no resulta evidente. Menos puntos de enfoque, menos velocidad de ráfaga, conexión Bluetooth y NFC y grabación de vídeo en Full HD.

Y nuestra favorita es…

Teniendo en cuenta todo lo analizado anteriormente, si andamos escasos de presupuesto elegiríamos la Nikon D3500, pero si podemos permitirnos un poco más, nos quedaríamos con la Canon EOS 250D. Pero no dejes de leer, pues aún queda repasar las cámaras sin espejo.

Sin espejo

En este segmento se libra una batalla más sangrienta porque aparecen más luchadores en liza.

Canon

Canon tardó en apostar por el sistema de visor electrónico y, aunque se dio cuenta de su error, aún se resiente, especialmente en la gama de precios que analizamos. Si bien, agrada la lista de especificaciones de la EOS M50 –video 4K, 10fps, procesador Digic 8, conectividad WiFi y bluetooth– y todo por un precio que no llega a los 700 €, un repaso al catálogo de objetivos disponibles nos enfría un poco.

Canon EOS M50
Canon EOS M50. ©Canon

Quizá esto no debiera preocupar a alguien que empieza, pero si pensamos en que nuestra afición crezca, sí hay que tenerlo en cuenta.

Tampoco perdamos de vista su hermana pequeña, la EOS M200. Pequeña porque cuesta unos cien euros menos, pero también porque su tamaño y peso se reducen. Le encontramos el mismo pero que la M50. El resto de especificaciones, no obstante, satisfarán todas las necesidades de alguien que empieza.

Canon EOS M200
Canon EOS M200. ©Canon

Fujifilm

Fujifilm se hizo famosa gracias a su sensor de imagen X-Trans capaz de ofrecer imágenes más intensas y realistas. Lamentablemente, la cámara de este fabricante que se encuentra dentro de nuestro presupuesto –unos 800 €–, la Fujifilm X-T200, utiliza un sensor convencional.

Fujifilm X-T200
Fujifilm X-T200. ©Fujifilm

No por ello deja de suponer una opción interesante. Los modos de película –otra de las interesantes incorporaciones de Fujifilm–, su potente sistema de enfoque, el diseño retro, la amplia e interesante gama de objetivos disponibles o el estabilizador de imagen digital la convierten en una cámara muy a tener en cuenta.

Olympus

A pesar de que este fabricante ha sido noticia durante este año por la venta de su división fotográfica, lo cierto es que hoy en día sigue vendiendo cámaras, lanzando nuevos objetivos y todo ello muy interesante.

En la misma gama de precio que el modelo antes comentado –en torno a los 800 €–, encontramos en el catálogo de Olympus OM-D E-M10 Mark IV. Una de las cámaras más ligeras y compactas del mercado que esconde bajo su pequeño cuerpo de aspecto clásico un corazón de hierro. Destaca por encima de todas sus competidoras por disponer de estabilizador en el cuerpo, algo de lo que carecen incluso cámaras de más precio.

Olympus OM-D E-M10 Mark IV. © Olympus
Olympus OM-D E-M10 Mark IV. © Olympus

Con un sensor de tamaño micro cuatro tercios –ligeramente más pequeño que todas las cámaras antes comentadas, que utilizan un tamaño de sensor APS-C– ofrece una resolución de 20 Mpx, más que suficiente para la mayoría de las situaciones.

Las Olympus en general destacan por su amplia variedad de opciones de menú y por sus modos únicos para la fotografía nocturna. El catálogo de objetivos disponibles también resulta uno de los principales atractivos a la hora de elegir un modelo de este fabricante, pues nos permitirá crecer sin cambiar de sistema.

No pierdas de vista su predecesora, la OM-D E-M10 Mark III, con menos resolución –16 Mpx– pero casi con las mismas prestaciones que el modelo actualizado y por unos trescientos euros menos. Se trata de un equipo muy a tener en cuenta.

Panasonic

A Panasonic y su alianza con Olympus para el desarrollo de los sensores micro cuatro tercios debemos el nacimiento y auge de las cámaras sin espejo. Por ese motivo no podían faltar en este listado dos de sus equipos que se encuentran dentro de nuestro presupuesto: la GX9, evolución de aquella primera sin espejo de la historia y la GX80.

Empecemos por la más barata, de las dos, la GX80, que se puede encontrar a un precio oficial ligeramente inferior a los 500 €. Igual que las Olympus cuenta con estabilizador de 5 ejes en el cuerpo y vídeo 4K. Su reducido precio se puede justificar por la resolución de 16 Mpx, aunque no le faltan atributos para satisfacer cualquier necesidad.

Panasonic GX80
Panasonic GX80. ©Panasonic

Entre otros, algunas funciones propias de Panasonic y que no se encuentran en otros modelos como la simulación de Post Focus o la extracción de imágenes con resolución 4K de una secuencia de vídeo.

Funciones que también encontramos en la GX9. Heredera, como decíamos, de aquella primera sin espejo de la historia y que algunos consideran la Leica para todos los públicos. Sobre un sensor micro cuatro tercios, su resolución llega a los 20 Mpx. Tiene Wif-Fi, Bluetooth, video 4K, obturador electrónico, estabilizador en el cuerpo… por un precio que no llega a los 800 €.

Panasonic GX9
Panasonic GX9. ©Panasonic

Sony

Finalizamos, por orden alfabético, con la Sony A6100, justo también en el límite de precio fijado para esta comparativa, unos 840 €. El mero hecho de ser la sucesora de una cámara que vendió en Europa más de 500.000 unidades, la Sony a6000 –y que aún se sigue vendiendo por unos cien euros menos–, ya le confiere el atractivo suficiente como para que nos fijemos en ella.

Sony A6100
Sony A6100. ©Sony

En su lista de especificaciones encontramos varios récords. No sólo el precio, también la velocidad de disparo en ráfaga, el ISO máximo, la velocidad de enfoque y su capacidad de reconocer ojos de animales, la capacidad de la batería. Además, es de las pocas de este listado que dispone de controles independientes para el diafragma y el obturador.

Y nuestra favorita es…

Muy difícil quedarse con una sola cámara entre esta discutida lista. Tan difícil, que nos vamos a quedar con dos. Si buscas pagar lo mínimo y no renunciar a características de alta gama y, además, quieres una cámara pequeña para poder llevar siempre encima y que resuelva cualquier apuro, nos quedamos con la Olympus OM-D E-M10 Mark IV.

Claro que, sabemos que los sensores micro cuatro tercios tienen sus detractores. Por eso, por un poco más de dinero, con un sensor APS-C de 24 Mpx tenemos la Sony a6100 a la que no le falta ningún elemento para convertirse, no sólo en tu primera cámara, sino en una compañera fiel durante varios años.

Y al final ¿Qué cámara comprar?

Si has llegado hasta aquí y sigues preguntándote qué cámara puedo comprar por menos de 850 €, sigue leyendo nuestras conclusiones. Si entre los modelos réflex habíamos elegido la Canon EOS 250D y entre las de visor electrónico la Sony a6100 y la Olympus OM-D E-M10 Mark IV, tocaría elegir una entre estas tres.

Para tomar la decisión final tendríamos que volver a la pregunta inicial ¿Réflex o sin espejo? Las réflex y sus objetivos son mayores y más pesadas, aunque también, por regla general, sus baterías duran más. Las de visor electrónico disponen de funciones avanzadas que la tecnología réflex no permite, como el reconocimiento de ojos para el enfoque, entre otras muchas.

A pesar de ser la más cara, –o quizá por ese hecho–, nos quedaríamos con la Sony, pero sin perder de vista a la Olympus. Incluso si perder de vista a cualquiera de sus competidoras, todas ellas con virtudes capaces de satisfacer las exigencias de una persona que comienza en la fotografía.

Antes de realizar cualquier compra no hay que olvidar el importante factor enamoramiento. Todo lo que digan las fichas técnicas no sirve de nada si la cámara no te gusta. Aspecto al que no hay que restar importancia, pues tenemos que sentirnos a gusto con la cámara que nos va a acompañar durante nuestras aventuras.

Por eso, cuando nos preguntáis qué cámara comprar siempre recomendamos que, además de leer comparativas de este tipo y las especificaciones correspondientes, vayáis a la tienda y os probéis vuestras favoritas como haríais con unos zapatos.

La sensación, el tacto, la ergonomía en tu propia mano o, simplemente el gusto personal, son factores a tener en cuenta y que ningún artículo que leas te resolverá.