Teleobjetivos

Teleobjetivos
15 de julio de 2021 Comentarios desactivados en Teleobjetivos Escuela on line escribeafer

En nuestra serie sobre los distintos tipos de objetivos le llega el turno a los teleobjetivos. Se caracterizan por tener un ángulo de visión muy cerrado, de 12º o menos. Producen el efecto contrario a los angulares: acercan los sujetos lejanos y alejan los cercanos. Por eso, muestran una imagen aplanada, sin volumen y con apariencia mayor de la real.

Las distancias focales equivalentes de los teleobjetivos van de 85 mm en adelante.

Mirar a través de un teleobjetivo

Al aplanar la perspectiva, el teleobjetivo sugiere alejamiento del sujeto. Por ello, son útiles cuando se quieren acercar elementos que se encuentran a distancias diferentes.

Fotografía tomada con Fujifilm X-T2 y Fujinon XF 100-400mm f/4-5,6 R LM OIS WR. a 350 mm; 1/2.000s – f/6,4 – ISO 800. © FG

Estos objetivos aumentan el tamaño de los objetos distantes haciéndolos parecer mayores que los cercanos. El grado de aumento es proporcional a la focal, así un objetivo de 500 mm aumenta la imagen cinco veces más que uno de 100.
También ofrecen una profundidad de campo mucho menor que los normales por lo que resulta más difícil enfocar. Por ese mismo motivo, resultan muy prácticos para llamar la atención sobre puntos concretos.

Fotografía tomada con Panasonic G9 y Leica DG Elmarit 200mm f/2,8. 1/1.600s – f/5,6 – ISO 400. © FG

Por ello, resultan útiles –especialmente los teleobjetivos cortos, en torno a 85 mm– para realizar retratos: eliminan lo superfluo que rodea al sujeto retratado y porque se carecen de la deformación propia de objetivos más cortos.

Tiempo de exposición

Debido a su estrecho ángulo de visión, los teleobjetivos exageran cualquier movimiento de la cámara y por ello, como norma, conviene no utilizar tiempos de exposición superiores a la distancia focal que se use. Es decir, con un objetivo de 135 mm no deberíamos disparar a 1/125 s como límite para evitar que la fotografía salga movida. Con uno de 200 mm deberíamos utilizar tiempos de exposición de 1/200 s y más rápidos.

A causa de la dispersión atmosférica entre la cámara y el sujeto, el contraste disminuye cuando aumenta la longitud focal y puede apreciarse una ligera pérdida de nitidez en escenas lejanas.

Fotografía tomada con Canon EOS-1D X Mark III y Canon EF400mm f/2.8L IS III USM +1.4x III. 1/800s – f/4 – ISO 3.200. © FG

Cuándo usar teleobjetivos

La mayoría de las personas que comienzan a aprender fotografía creen necesitar un teleobjetivo. Creemos que esto se debe a la timidez para acercarse a la escena o a la creencia de que las buenas imágenes están lejos. La realidad es bien distinta. Salvo que te dediques a la fotografía de naturaleza salvaje o a los deportes, puedes vivir perfectamente sin un teleobjetivo.

Aunque existen modelos zum con precios asequibles, los teleobjetivos buenos son extremadamente grandes, pesados y… muy caros. Por ello, debemos pensar bien nuestras necesidades antes de adquirir uno.

Los buenos teleobjetivos, como este Canon EF 600mm F/4L IS III USM son muy grandes, pesados y… caros. © FG
Teleobjetivos como este Tamron SP 150-600 mm f/5-6,3 Di VC USD G2 facilitan la entrada del aficionado a la fotografía de naturaleza salvaje sin tener que realizar grandes inversiones. © FG

Cuando deseamos aumentar la distancia focal sin tener que adquirir un objetivo más largo, se puede utilizar un «teleconvertidor». Este accesorio se acopla entre el objetivo y el cuerpo de la cámara y multiplica por 1,4 o por 2 la distancia focal. Sin embargo, al mismo tiempo se disminuye la luminosidad. Es decir, si el objetivo utilizado tiene una luminosidad máxima de f/2,8, al acoplar el teleconvertidor, pasará a f/4. Por ello, sólo son recomendables para objetivos de buena calidad y muy luminosos.

El teleconvertidor 1,4x se coloca entre la cámara y el objetivo –Panasonic 200 mm F/2,8 Leica DG Elmarit– © FG

Teleobjetivos catadióptricos

Existe un tipo de teleobjetivo llamado catadióptrico que combina las lentes con espejos curvos para obtener focales muy largas en espacios realmente. Este tipo de ópticas, muy utilizadas en astronomía, se pueden encontrar también para fotografía aunque su uso implica algunos inconvenientes.

La más importante, la pérdida de calidad debida a que los espejos utilizados para su fabricación ofrecen menor nitidez que las buenas lentes. Carecen, además, de sistema de estabilización, muy recomendable en distancias focales largas. Tampoco incluyen sistema de autoenfoque por lo que hay que realizar esta tarea de modo manual. Hay que tener en cuenta la reducida profundidad de campo de una distancia focal larga y la dificultad para enfocar a mano con las cámaras réflex digitales. A la lista de carencias hay que añadir, por último, el diafragma de luminosidad variable.

A cambio de estos inconvenientes, con ellos se consiguen distancias focales muy largas a poco precio y en equipos ligeros. Un teleobjetivo catadióptrico de 900 mm de distancia focal y apertura f/8 puede costar en torno a 300 €, mientras que para hacerse con un objetivo Canon de 800 mm y apertura f/5,6 –por ejemplo– habría que desembolsar 15.000 € (precios orientativos en el momento de escribir esta nota).